Dame un abrazo Antonino, y ve a cuidar a tú hermana,
que esta hilvanando una noche, estrellas y lunas blancas,
a un camisón de hilo blanco con flores almidonadas.
Se va a casar Rosalina, sin sueños amor ni casa,
se enamoro de Santiago y después de que la preñara,
él se fue a la capital, para buscar a su hermana,
montando a la mala mora, yegua de fina crianza.
Ya pasaron mil luceros ya murieron mil mañanas,
un tren de cuatro estaciones se llevo tres esperanzas.
Dame un abrazo Antonino y ve a cuidar a tú hermana,
que ya no tiene la noche, ni estrellas ni lunas blancas,
y el camisón de hilo blanco, luce flores marchitadas.
Allá va mi Rosalina, bajo la luna de plata,
su enamorado Santiago, después de que la preñara,
se marchó a la capital, fingiendo tener hermana,
hace ya más de tres años y no le ha mandado nada.
viernes, 16 de abril de 2010
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