El ángel diablo que habita en tu mirada,
el negro abismo del mar de tus cabellos,
el deseo que navega por tu espalda
o el dulce aroma que escapa entre mis dedos.
Las ilusiones, los sueños, los despojos,
que dejas si te vas cuando te miro,
las golondrinas que habitan en tus ojos
que regresan a mí cuando te escribo.
El pecado enredado en tu sonrisa,
el idioma que aprendo de tus manos,
la vida misma que pasa tan de prisa,
o ese veneno que ruego de tus labios.
Qué tienes tú, que rompo en mil pedazos
la historia de mi amor en un suspiro,
si en vez del beso cautivo de tus labios,
me das tan sólo un mundo de puntos suspensivos.
sábado, 17 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario